¿Qué os parece lo de estar más tiempo en las aulas y menos en la Facultad?
¿Por qué no se hace si la unanimidad al respecto es prácticamente universal?
¿Por qué no se hace si la unanimidad al respecto es prácticamente universal?
Andreas Schleicher, responsable de PISA, aseguró que España mejoraría la calidad de su educación fomentando la colaboración entre docentes, así como su participación en la toma de decisiones sobre sus materias.
Pablo Gutiérrez del Álamo 14/9/2017
La
OCDE presentó hace unos días el último de sus informes publicados, Panorama de
la Educación. En sus 500 páginas, así como en las miles de páginas más que nos
dejan las evaluaciones PISA, se acumulan algunas de las medidas que podrían
hacer mejorar la calidad de la educación en España. Medidas que normalmente no
se toman.
Andreas
Schleicher acudió a la Comisión del Congreso para hablar sobre algunos de los
datos de España en estas evaluaciones, así como de áreas de mejora posibles.
Principalmente
señaló que el problema de la inversión ha de centrarse en dónde y cómo se
invierte, más allá de cuánto. Estableció comparaciones con los datos de otros
países como China o Sanghai para aclarar que la inversión en la reducción del
tamaño de las aulas para disminuir la ratio profesor alumno no es siempre un
elemento de mejor.
Pero
sí lo es invertir en la carrera profesional de los docentes, haciendo que el
trabajo en el aula sea más atractivo. Para ello detalló elementos como la
observación en el aula por parte de los compañeros o una mayor autonomía (y,
por tanto, confianza) para las y los docentes, hasta el punto de que puedan
influir en el currículo que imparten en sus materias. Han de ser dueños de sus
programas, dijo, aunque admite que es complicado hacer esto.
La
inversión tiene que ir también en el sentido de que las administraciones
faciliten que maestras y maestros tengan tiempo para la preparación y
organización de las clases, para reunirse con otros compañeros, para hablar con
las familias. Hay países que “priorizan la calidad de la enseñanza, la
organización, los contactos entre profes, por encima del tamaño de las aulas”,
aseguró Schleicher.
Además
de esto, también dijo que para mejorar resultados es posible dar más horas de
una materia (algo que se ha estado haciendo en los últimos años con Matemáticas
o Lengua desde el Gobierno central así como desde los autonómicos), pero según
informó Andreas Schleicher, “cuantas más horas pasan los alumnos en la escuela,
peores resultados”. La forma de conciliar esto, dijo es “mejorar la experiencia
educativa”.
Como
en otras ocasiones se señalaron elementos como la repetición por ser poco
eficaces, caros y peores para la mejora de la calidad educativa.
Profesionalización
Para
conseguir esta mejora de la calidad, Andreas Schleicher afirmó que otro de los
puntos importantes se relaciona con la profesionalización de la enseñanza. Para
ello, lo primero, es que los docentes tengan los conocimientos necesarios; que
sean expertos en su materia (“Los alumnos tienen ojo para saber si un docente es
experto”). Lo segundo, después del conocimiento, es la autonomía para que los
docentes diseñen el entorno de trabajo y no se amolden a un marco determinado.
Lo tercero sería la cultura de la colaboración, dijo, “donde los profesores
trabajen juntos e intercambien experiencias”.
En
España, el experto de la OCDE, dijo que la preparación de los docentes es
correcta, pero “su autonomía y capacidad de decisión es pequeña y la cultura de
la colaboración entre homólogos es reducida, no se les autoriza o fomenta para
que observen y mejoren sus técnicas observando a otros”.
Schleicher
afirmó que hay formas de colaboración entre docentes que se dan aquí, como la
discusión de los resultados de los alumnos o cierto intercambio de información.
Pero faltan elementos de mayor profundidad como la formación de grupos,
estudiar juntos, crear marcos de trabajo… “Cuantos más docentes trabajen
juntos, afirmó, observen lo que ocurre en otras aulas, preparen actividades
juntos, colaboren… más se eleva la autoeficacia del profesorado”. Y desde la
política, aseguró, se puede influir en estas dinámicas
Pero
no solo la autoeficacia. el responsable del informe PISA aseguró que también
mejora la satisfacción laboral. “Hemos visto que estos factores son importantes
para que la profesión sea atractiva, incluso por encima de la cuantía de los
salarios”. “Hay que dar a las personas la oportunidad de hacer un trabajo que
les satisfaga y esto se puede cambiar”.
En
una línea parecida habló de la formación de los docentes, para asegurar que
España no lo está haciendo bien a la hora de dar a los docente oportunidades
reales de aprendizaje. Es importante que pasen menos tiempo de su formación
inicial dentro de las facultades y mucho más en centros educativos, enseñando y
aprendiendo de la práctica. “Que traten a alumnos pronto y que los mejores
docentes sean coach de los nuevos”.
Aseguró
el director de PISA que 9 de cada 10 docentes en España aseguran que en la
última década nadie ha evaluado su trabajo. “Se sienten aislados totalmente”,
aseveró. “España tiene que invertir en evaluación, desarrollo docente,
colaboración entre pares, formación como líderes… Esto hace que los docentes se
entusiasmen, que crean en su capacidad”.
Acuerdos
La
necesidad de estabilidad para el sistema educativo es mayor de lo que parece.
No tanto porque, como dicen siempre los ministros, la gente se los pida por la
calle, cuanto por el hecho de que puede dar al profesorado ánimo a la hora de
afrontar la tarea que tienen por delante. Los vaivenes políticos, los anuncios
de nuevas leyes y más cambios desaniman a los docentes que “no consideran que
tengan bajo control su actuación”, dijo Andreas Schleicher.
A
pesar de que él mismo aseguró que no confía en la consecución de un pacto
educativo en España por las posiciones tan politizadas sobre la educación que
hay, quiso dejar claro que “es necesaria la coherencia en la reforma, que guíe
y conduzca a una mejor educación”. De hecho, comenzó su intervención
felicitando a España porque “construir un consenso fuerte en educación es
clave para un sistema. Los sistemas tienen éxito si hay base social que lo
sostengan”.
En mi opinión es una buena idea la de pasar "más tiempo en las aulas y menos en la Facultad", ya que esto supone más tiempo de aprendizaje llevado a la práctica, más experiencia, y menos tiempo (muchas veces desaprovechado) de clases teóricas en la Facultad.
ResponderEliminarNo se lleva a la práctica, yo creo, porque se basan en que la clave para aprovechar estas horas en las aulas, "centros educativos, enseñando y aprendiendo de la práctica", es haber aprendido antes lo de nos enseñan en la Facultad, por lo que llegaron al acuerdo de que este sería el orden: aprendizaje en la Facultad y una vez terminado esto, llevarlo a la práctica en las aulas.
Personalmente, comparto la opinión de Andreas Schleicher. Además de que los estudiates compartan más horas con los docentes a modo de aprendizaje en las aulas, considero que serviría de gran motivación laboral hacia los ya maestros que ejercen en los centros. Igualmente el intercambio de experiencias en el ámbito, tanto por parte de los estudiantes, como por el de los docentes.
ResponderEliminarEn el aspecto político, también me pongo a favor del profesorado, ya que esas permanetes renovaciones en las leyes de la educación (que a veces resultan absurdas)no son notificadas con suficiente antelación, dejando al docente informado de forma incompleta.
Yo creo que el hecho de pasar mas tiempo en centros educativos y menos en la Facultad es una buena idea, al fin y al cabo ahí es donde nosotros, los futuros maestros, vamos a desarrollar nuestro trabajo. Es una forma de aprendizaje que nos va servir para relacionarnos desde un primer momento con los niños, para enseñarles y al mismo tiempo para aprender.
ResponderEliminarEn mi opinión, no se hace porque se considera que antes de entrar a trabajar a un colegio es necesario tener una enseñanza previa llevada a cabo en la facultad. Es decir, antes de practicar hay que formarse, para así poner en práctica lo aprendido en la universidad.
En las facultades no dejamos de estar formandonos día a día, pero esta carrera no se centra simplemente en estudiar temarios. Se basa en que el día de mañana tengamos que interactuar, educar, dedicar tiempo,despertar el interes a muchos niños y niñas que desde mi punto de vista no nos iba a resultar tan facil sin estar en contacto con ellos. Estar en las facultades es necesario para proporcionarnos una base, pero pienso que tambien se necesitan actividades que nos hagan estar en contacto con los alumnos para poder proporcionarles en un futuro un aprendizaje experiencial.
ResponderEliminarEn una encuesta de 'Universia' decia que un 69% de los universitarios consideraban las practicas profesionales como algo fundamental para adquirir la experiencia, y llego a la conclusión de que no se lleva a la practica porque la educación no está tan valorada como se merece.
Al igual que mi compañera Carmen Aguado, opino que sería buena idea comenzar a pasar más tiempo en las aulas y menos en la Facultad, ya que en éstas primeras hay cantidad de cosas que podríamos aprender mejor y más rápido que en la Facultad, al tener la oportunidad de ser instruidos por otros docentes y de ejercer como tales.
ResponderEliminarSin embargo, esto no se lleva a cabo debido a que siempre se ha mantenido la idea de que el orden que se ha de seguir es el de dar teoría y seguidamente aplicar dicha teoría. Hasta cierto punto estoy de acuerdo con que hay un mínimo de teoría que es indispensable para poder ser capaz de desenvolverse adecuadamente en un aula, pero en mi opinión, el grado de importancia que se le da a la teoría es demasiado alto en comparación con el que se le da a las prácticas, las cuáles resultan ser muy útiles para incrementar la competencia docente.
Estoy de acuerdo con lo que dice Soledad, se tiene la idea de que antes de la práctica, se debe de saber la teoría. Según mi propia experiencia, cuando te enfrentas al mundo laboral, toda la teoría queda en un segundo plano, y tienes que aprender a desenvolverte en un entorno nuevo, en el que parece que todo lo que aprendiste no te sirve de nada, lo cual no es cierto. Quizás si tuviésemos la oportunidad de compaginar desde el principio ambas partes, podríamos aprovechar mejor la teoría, ya conoceríamos el entorno donde trabajamos.
ResponderEliminarEstoy de acuerdo en que habría que pasar más tiempo en las aulas y menos en la Facultad porque, al fin y al cabo, creo que realmente aprendes a ser maestro enfrentándote a los niños en el aula. No obstante sí que es cierto que hay algunos conocimientos que debemos de adquirir antes de ir a los colegios para saber cómo manejar ciertas situaciones y saber qué enseñar a los niños y cómo hacerlo. Es por eso por lo que pienso que no se hace, aunque yo personalmente creo que sería mejor combinar la parte teórica con la práctica ya desde el primer curso porque es gracias a la práctica que vas a saber si realmente la docencia es aquello en lo que te gustaría trabajar o no.
ResponderEliminarPersonalmente creo que es necesario desde el primer año de Universidad ir a centros escolares, ya que muchas de las cosas que se experimentan en un aula no pueden enseñarse en la Facultad. Además la experiencia en estos trabajos, donde se trata con gente, en este caso niños, es muy necesaria. Por otra parte, la teoría nos sirve para darnos una base de la que partir, a pesar de que en el momento de actuar cada persona tiene un método muy personalizado.
ResponderEliminarEn lo que se refiere a la segunda pregunta, puede que esto no se realice porque los profesores que están ejerciendo como tal, no pueden ser interrumpidos día tras día, o porque en esta sociedad lo que importa más son la teoría y los exámenes, esto se observa en el momento en el que los alumnos, para el Estado, dejamos de ser personas para ser simples números y porcentajes de aprobados o suspensos.
En mi opinión y de acuerdo con mis compañeros debería pasarse más tiempo en las aulas y menos en la Facultad. Principalmente en este trabajo, ya que el elemento principal es la experiencia conviviendo con los niños, y sabiendo trabajar con ellos. Por otra parte, también creo que no deja de ser importante la parte teórica ya que debe de haber unas bases establecidas desde la que poder partir, que nos ayuden a desenvolvernos y realizar mejor nuestro trabajo.
ResponderEliminarEn base a la segunda pregunta, creo que no se lleva acabo la teoría y la práctica al mismo tiempo ya que desde tiempos atrás se considera, en mi opinión, la teoría más importante que la práctica. Creo que si ambas cosas se realizaran al mismo tiempo, podríamos sacar mucho más provecho y desde el primer año que comenzamos nuestros estudios universitarios, sabríamos si verdaderamente lo que queremos es trabajar como maestros.
En la línea de los comentarios de mis compañeros, yo también creo que los estudiantes de magisterio no deberíamos pasar tanto tiempo en la facultad, sino dedicar más a las prácticas externas donde realmente aprendes a ser profesor, ya que estás acompañado de docentes con experiencia y expuesto a alumnos reales.
ResponderEliminarPor otro lado, opino que si no se ha dado más importancia a dichas prácticas hasta ahora es porque hay una creencia general de que es necesario tener muchos conocimientos antes de enfrentarte a un aula de verdad; cosa que si se reconsiderara nos beneficiaría mucho como estudiantes de este grado.
Al igual que mis compañeros, opino que se debería pasar más tiempo en las aulas que en la facultad. De esta manera, nos vamos enfrentando a la convivencia y a la enseñanza dentro de un aula.
ResponderEliminarTambién pienso que esto debe ser algo complementario a los conocimientos adquiridos en la Facultad, porque además de servir para construir una base sobre la profesión en cada uno, puede ayudar a muchos otros maestros que ejercen la profesión en las aulas para obtener nueva información.
Considero que no se hace así porque se sigue pensando, hoy en día, que antes de enfrentarte a la práctica necesitas tener antes un amplio conocimiento teórico.
Estoy de acuerdo con que los alumnos y profesores deberían tener más tiempo para descubrir inquietudes que en las clases teóricas sería imposible por lo que intentar conseguir más clases prácticas que teóricas sería la clave para una buena enseñanza ; los maestros/as deberían tener más tiempo para comunicarse entre ellos y poder hacer clases más dinamicas y colaborar .
ResponderEliminarPor otra parte no se puede llevar a cabo por qué los políticos estan constantemente cambio las leyes y eso es lo que no permite a los docentes poder dar las clases a su gusto , el cambio de leyes no sólo es absurdo en el ámbito político y económico si no que afecta a las aulas también
En mi opinión, Andreas Schleicher tiene toda la razón al decir que deberíamos pasar más tiempo en las aulas que en la facultad. En la facultad puedes adquirir conocimientos básicos que te puede ayudar a la hora de dar clase, pero donde de verdad se aprende es viendo lo que ya hacen los maestros y maestras en su día a día, ver las dificultades que se les pueda presentar, ver cómo las resuelven,como reaccionan ante ello los niños. Por otra parte a los ya profesores, creo que les vendría bien para que pongan más empeño, para que se esfuercen más en su día a día en captar la atención de los niños y marcarse nuevas metas en su trabajo.
ResponderEliminarCreo que no se lleva a cabo por el miedo al cambio, en esta sociedad estamos tan acostumbrados a que las cosas no cambien que nos da miedo ver un posible cambio.
Comparto la opinión de muchos de mis compañeros como han comentado anteriormente por aquí. Todos nosotros estamos estudiando una carrera en la cual, la práctica con los niños es fundamental desde el minuto uno para saber si verdaderamente en un futuro quieres ejercer como maestro. Obviamente, también creo que es necesario un proceso teórico para llegar a trabajar como tal, ya que como bien dice en el texto, son los niños los que en un futuro nos valoran en nuestro trabajo. Para ello, es necesario tener una buena base y estar lleno de conocimientos que seguramente en un futuro pueden llegar a ser útiles. Por tanto,sí que considero importante pasar más tiempo en las aulas desde el minuto uno para llegar a un nivel un poco más alto.
ResponderEliminarPor otro lado, creo que no se lleva a cabo, ya que la mayoría de personas estamos condicionadas a estudiar temarios y aprobar exámenes, antes de llevarnos directamente a la práctica, algo que no es precisamente lo correcto. Incluso alguien que no llegue a aprobar, puede estar mucho más capacitado para poder estar en un aula. Es necesario una base, pero no tanta importancia como se le da. Al fin y al cabo, es en la práctica donde se ve reflejado el trabajo.
En mi opinión, dedicar más tiempo a estar en las aulas que en la Facultad sería una buena, rápida e incluso divertida forma de aprendizaje; esto es debido a que podemos estar en un contacto directo con los que posiblemente sean nuestros alumnos en un futuro. Al mismo tiempo, podemos relacionarnos con docentes de centros escolares, así como aprender de ellos maneras de educar e interactuar con los niños.
ResponderEliminarPor otra parte, al igual que mis compañeros, pienso que una de las razones por la que está situación no se da es la generalización de la idea de que antes de ir a centros escolares de oyentes o incluso a impartir clases, es necesario saber la teoría que ofrecen las facultades. La mejor forma de aprender está profesión, sería la síntesis de la teoría y la práctica desde los comienzos; así, sabríamos como desenvolvernos con las personas y en el ambiente que trabajaremos más adelante.
Desde mi punto de vista, el problema al que se enfrenta la educación es a la parcelación de sus contenidos en etapas prácticamente estancas. Vemos la educación en distintas fases: infantil, primaria, secundaria y universidad, donde nos convertimos en maestros y damos la vuelta a la tortilla. Esto es totalmente erróneo desde el supuesto de que somos personas en constante desarrollo - psicológico, moral, ético-. En ese sentido, creo firmemente las teorías de Vigotsky, Luria y Leontiev, con su zona de desarrollo proximal, donde todos, como personas, estamos cercanas a un desarrollo potencial, independientemente de nuestro nivel de desarrollo. Esto es: somos seres en constante aprendizaje. Entenderlo de otra manera es entender la vida en fotografías, en momentos e imágenes estáticos. La vida es orgánica y cambiante, así como nuestro desarrollo. Por eso es importante que apliquemos este enfoque en las aulas, no solo como futuros docentes, sino también como alumnos.
ResponderEliminarDeberíamos estar en las escuelas desde el primer minuto de carrera, asesorados por una tutora o tutor con ganas de enseñar su metodología. Porque se aprende de la experiencia y de la creación, no de la memorización. Cambiar esto va a suponer generaciones, porque nos encontramos con una institución, la Universidad, totalmente politizada, donde nos imparten asignaturas que son un mero repaso de lo estudiado en la materia hasta el momento. Y esto es un claro reflejo del sistema educativo.¿Qué sentido tiene volver a repasar las matemáticas?¿Y las ciencias naturales? Tenemos que volver a estudiarlo porque el sistema ha fracasado con su sistema memorístico. Y lo triste es que estamos tan programados, que si nadie rompe el bucle, nosotros volveremos a inciarlo.
En mi opinión, la propuesta de Andreas Schleicher tendría unos resultados bastante notorios para la enseñanza en general, tanto alumnos como profesores. Es una buena forma de motivar y hacer ver a la sociedad que la enseñanza no solo sirve para adquirir conocimientos a través de libros de texto, sino que incluso puede ser divertido y a la vez didáctico, gracias a las aportaciones entre profesores y alumnos. De esta manera también se aumenta la confianza entre ambos. Personalmente se aprende más entendiendo las cosas con ejemplos que se portan grupalmente, que mas horas en la Facultad.
ResponderEliminarSí estoy de acuerdo con que la inversión ha de ir enfocada a formar a los docentes y profesionalizar la enseñanza. Pasar más tiempo en las aulas es una buena idea siempre que ese tiempo sea efectivo, y dirigido por tutores entusiamados con su trabajo y preparados para formar a nuevo profesorado.
ResponderEliminarEn mi opinión, las prácticas en Centros Educativos deberían ser durante un curso lectivo continuado y completo (de septiembe a junio). Ese curso sería no presencial en la universidad para el futuro maestro, pero sí podría hacerse un seguimiento de igual modo por algunos de los profesores en determinadas asignaturas.
Esto conlleva un cambio en el sistema educativo universitario y en la forma de dar las clases de muchos docentes en la facultad, por lo que además de las horas de adaptación por parte de estos resulta también costoso económicamente.