¿No os animáis a realizar un trabajo en torno a la labor de José Antonio Alonso, Oscar García y Antonio Rodríguez, los citados de Primaria? Podría ser de mucho interés
Aplican
metodologías para que los alumnos trabajen en grupo, superen retos y aprendan
por sí mismos. También enseñan a identificar las emociones.
ELENA
RODRÍGUEZ
Miércoles,
20 septiembre 2017
Muchos
de ellos se han enterado al llegar a conserjería por llamadas de felicitación.
Conocían en ese momento que o bien antiguos alumnos o bien compañeros o padres
les habían propuesto a los Premios Educa ABANCA a los Mejores Docentes de
España 2017.
De 1.300 candidaturas, 372 han superado el corte y entre ellos hay
siete profesores asturianos.
En Educación Infantil, una de las nominadas es
Marisa Fernández Álvarez, del Centro de Educación Infantil Sagrada Familia de
Corvera. Con treinta años de trayectoria en esta etapa, es profesora y
directora de un centro que, desde hace cuatro años, ha apostado por la
innovación educativa: por fomentar las destrezas que promuevan el pensamiento crítico
y creativo, y trabajar las emociones de los críos en el aula. Para todo ello,
se sirven de nuevas tecnologías, la robótica y el ajedrez, entre otros métodos.
Su labor ya ha sido reconocida por la Asociación Mundial de Educadores
Infantiles (AMEI-WAECE) al ser designados como finalistas para dos premios.
Uno, sobre el aprendizaje para leer y escribir, y otro sobre los sentidos. «Lo
importante es estar motivado y seguir investigando», asegura.
Precisamente, de
motivación habla también Marta Llamazares Méndez, profesora de Infantil en el
Colegio Público La Ería, de Oviedo, segunda nominada a los premios nacionales.
Docente con más de veinte años de experiencia, lleva cuatro cursos en este
centro, del que destaca «el clima buenísimo». Porque, sostiene, no solo hay
ilusión de los docentes por despertar en los alumnos intereses nuevos que los
hagan protagonistas de su propio aprendizaje, sino que «hay mucho compromiso
por parte de los padres. Lo vemos en la semana cultural, que sirve de hilo
conductor para un montón de actividades más. Y eso te motiva a dar lo mejor de
ti,. Esa relación fluida entre profesorado y familia revierte en el
aprendizaje. Todos tenemos que remar en la misma dirección».
«Hoy,
a golpe de click, la información está disponible en un ordenador, en una
tablet, en el móvil... En el siglo XXI, lo que hay que hacer es enseñarles a
los niños otras cosas que les sirvan para la vida y ayudarles a alcanzar altos
rendimientos de razonamiento. Se acabó la clase magistral», sostiene José
Antonio Alonso Quijorna, profesor desde hace doce años en el colegio San
Fernando de Avilés y tutor de segundo de Primaria, uno de los tres docentes
nominados en Primaria. Su colegio también ha hecho una fuerte apuesta por un
cambio metodológico en el que el alumno es el protagonista de su aprendizaje.
«Se trata de ayudarles a pensar, no de dárselo todo hecho, porque aquello que
descubren por sí mismos es lo que perdura».
Todos
los nominados, sin excepción, hablan del trabajo cooperativo; esto es, por
grupo, y por proyectos, que relaciona distintas materias. Es la metodología ya
implantada en el colegio La Milagrosa, de Gijón, donde trabaja Óscar García
Guerra, tutor de tercero de Primaria y que también opta al premio nacional.
«Hoy en día todo se puede 'googlear', menos las emociones», señala este
docente, que hace especial énfasis en la necesidad de trabajar con los niños en
el aprendizaje de las emociones propias y ajenas. De hecho, empieza la jornada
con un cuento o una frase que lleven a la reflexión, así como canciones que
proponen ellos después de haber superado retos previos y que «ayudan a que haya
una mayor conexión entre el profesor y el alumnado». Para
él, que estos premios sirvan para hablar del trabajo del profesorado -todos
insisten en que sus nombres son los que suenan, pero detrás hay una labor de
equipo, departamento y centro- «es muy buena noticia». «Hay mucho talento y
esfuerzo por emplear métodos lúdicos, nuevas tecnologías y dar clases 'a la
inversa' (los chavales investigan antes los contenidos) para sacar a los
alumnos de su zona de confort y ayudarles a pensar».
Por
EL COMERCIO, conocía Antonio Rodríguez, exdirector del colegio público Jesús
Neira de Pola de Lena, su nominación. Retirado hace seis años, fue uno de los
pioneros en detectar la necesidad de desarrollar una metodología activa y
participativa.
Lucía
Rodríguez Olay, profesora de Lengua y Literatura en la Inmaculada de Gijón y
coordinadora de Pedagogía e Innovación Educativa para la zona centro y noroeste
de los Jesuitas, nominada en Secundaria, recuerda que «los niños de tres años
de hoy abandonarán el colegio más allá de 2030 en un mundo muy cambiante, por
lo que es necesario enfocar la docencia al desarrollo de competencias y
habilidades». Apasionada de la enseñanza y convencida de que es mejor profesora
por la formación continua, para ella es fundamental que «ofrecer al alumnado
técnicas para entender qué está aprendiendo y para qué le sirve. Quiero pensar
que mis clases van más allá de la Lengua y la Literatura y se quedan con otras
cosas».
Comparte
nominación con Lucía en Secundaria Adelia García Lobo, profesora de Lengua y
Literatura Castellana en primero de la ESO en el IES Carreño de Avilés.
Conocido es su interés por potenciar la creatividad en la lectura, la
escritura, la audición y la expresión oral, utiliza álbumes ilustrados, en los
que el lenguaje verbal va acompañado de iconos. «Son pequeñas historias que nos
permiten a los alumnos y a mí expresarnos». Y, destaca, la importancia del
diálogo y el respeto.
Que gran noticia,enhorabuena a los nominados tanto por estarlo, como por la labor que están haciendo en los centros con las nuevas técnicas de enseñanza.
ResponderEliminarEs muy importante la cooperación de las familias en el avance de los niños y como motivación para los docentes.
Es positivo empezar a ver cambios en los métodos de trabajo en los colegios, con la intención de mejorar y promover la enseñanza. Por fin se busca más el concepto de aprendizaje para que prevalezca como algo provechoso, que como una obligación sin saber su finalidad.
Me parece una noticia muy interesante hacen falta profesores que motiven a los alumnos, que les enseñen a pensar y a sacar lo mejor de sí mismos.
ResponderEliminarSinceramente, son necesarios más profesores así, que cooperen, que busquen nuevos métodos de trabajo y sobre todo que intenten fomentar la creatividad y la actividad de crítica.
ResponderEliminarAlegría sincera de oír que cada vez son más las personas que se hacen un hueco entre la enseñanza más tradicional para descubrirnos que hay otros caminos que consiguen resultados muy favorables. Por ejemplo, la inclusion de la educación emocional, sino podemos conocernos a nosotros mismos, ¿qué podemos conocer? Otro método: el trabajo cooperativo, tan importante para mejorar nuestra forma de relacionarnos como para trabajar en equipo. Efectivamente, en los libros o en internet hay mucho conocimiento. Hoy en día, los maestros y profesores necesitan ser catalizadores para que las cosas sucedan y crezca la curiosidad y el interés en los niños por aprender realmente.
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